FARMEAR AURA

 Ganarse el reconocimiento de un trabajo bien hecho no es casualidad de un rato. Las ganancias forjadas a base de compromiso y sudor permiten que el elogio se haga manifiesto en la realidad; siempre y cuando no sea buscado y no altere el ego de aquel que lo merezca.

Hoy en día podemos contemplar batallas de "farmear aura" (bautizadas con tal sobrenombre), que simplemente son movimientos de libre albedrío rozando lo absurdo en el límite más ceñido, para intentar recolectar entre el público una ovación que permita al autor aumentar su deprimida autoestima aunque sea por breve espacio de tiempo. Todo vale en la búsqueda del aplauso fácil. Desde lamer el bendito suelo hasta el desnudo sutil de sus partes. 

¡Dónde y cuándo se perdió la dignidad; el saber hacer, la humildad, el buen arte...la humanidad! En el mismo lugar que el esfuerzo y aquellos videos que cotizan vendiendo la nada, por el mero hecho de pertenecer a una cultura que ya degrada la inteligencia por norma y encumbra con honra al ignorante.

Y si osas criticar las costumbres de este tiempo presente, quizá seas tildado de carca, un ente antiguo de actualización caduca, a ser eliminado en breve, olvidado en la penumbra.

Los tiempos cambian, cierto es, pero las acciones relativas al esfuerzo son síncronas e inalterables. 

Se aprende a ganar picando, vendiendo, curando, enseñando, defendiendo y un sin fin de servicios que contribuyan a un bien común certero. 

Un lugar donde el jornal se gana con las manos manchadas de tierra: donde la autoestima se consigue en el fructífero cansancio, y no en batallas improductivas que denigran el alma, causando solo risa entre aquellos desalmados que hoy volverán a su casa henchidos de satisfacción, tras conquistar los aplausos de una generación que precisa con urgencia cultura para alcanzar la gloria, y colmarse así de orgullo para seguir creando historia.


Comentarios

Entradas populares