NIÑO CONSENTIDO
Demasiados errores han sido cometidos cuando el deseo de posesión inminente se impone con mano de hierro para cumplir la voluntad de alguien que cree ser el mismísimo “Mesías”.
Con carta blanca para ejecutar el particular y peligroso juego de su tablero, comienza una partida donde solo se divierte el anfitrión; aquel que en cada tirada hunde en el miedo a sus rivales, obligados a jugar una partida con ganador predefinido desde su comienzo.
Cuando un niño crece en el reino de sus propias normas y éstas son consentidas sin filtros, el monstruo se hace implacable conforme los años pasan y el capital heredado aumenta.
La vorágine de querer siempre más y más es el pan que alimenta su alma y sus promesas. Un elixir engañoso de dulce olor embaucador en sus inicios y rancio veneno al final.
Cuando el antídoto parece estar cerca, otra nueva cepa aparece y la envergadura del monstruo se hace cada vez mayor. Un nuevo “Cronos devorando a su hijo” sin piedad y con fruición.
Comentarios
Publicar un comentario